Arqueología y Planes Directores. Las catedrales de Aragón.

Autor 1: José Francisco Casabona Sebastián
Autor 2: Emilio Javier Ibañez Gonzalez

A partir de mediados de los años 80 del pasado siglo, la arqueología empezó a estar presente en la restauración arquitectónica, siguiendo un proceso no exento de dificultades. En principio, se introdujo como medio para evitar una afección no documentada en los niveles subyacentes de unos edificios situados en espacios singulares de los cascos históricos; después como parte integrante del proceso de restauración; y finalmente, dentro de la propia redacción del proyecto restaurador, en un contexto de interdisciplinaridad que ya parece que no tiene marcha atrás.

Las peculiaridades históricas del territorio aragonés le han dotado con un excepcional número de catedrales. A las generadas en el medievo, durante la formación del Reino de Aragón y que hunden sus raíces en el mundo tardorromano, se suman las que adquieren su rango en la Edad Moderna y aún las constituidas en el siglo XX, siempre en edificios de carácter histórico.

La trascendencia de los trabajos arqueológicos en las catedrales aragonesas se encuentra fuera de toda duda, tanto por la información histórica recuperada como por los elementos patrimoniales salvaguardados y, en última instancia, por las significativas aportaciones realizadas en el propio proceso de restauración, campo habitual del arqueólogo profesional. Prueba de ello, son tanto los evidentes contrastes entre las restauraciones realizadas antes y después del desarrollo normativo patrimonial (Ley de Patrimonio Histórico Español y Ley de Patrimonio Cultural Aragones), como la patente e irreparable pérdida de información asociada a las intervenciones realizadas sin trabajos arqueológicos.