Difusión y concienciación patrimonial a través de las redes sociales: El caso de la excavación arqueológica del Cerro del Calvario de Tabuenca (Zaragoza, España).

Autor 1: Óscar Bonilla Santander
Autora 2: Begoña Serrano Arnáez

El uso de internet y de las redes sociales han transformado radicalmente las formas de comunicación y conectividad en las últimas dos décadas. Fórmulas que pudieron ser válidas hasta finales de los años 90 para la difusión patrimonial han sido en parte superadas por el empleo de nuevas herramientas de comunicación, lo que genera la necesidad constante de repensar la forma de comunicar los resultados de las intervenciones arqueológicas a la sociedad.

Si bien los canales habituales como prensa escrita, televisión, radio o revistas de divulgación constituyen una herramienta fundamental que en ningún caso debiera ser descuidada por los profesionales, la tecnología actual nos permite acercarnos a la sociedad con fórmulas más inmediatas y sobre todo mediante mensajes y complementos audiovisuales creados directamente por profesionales de la historia y arqueología, sin que pasen por el filtro de los profesionales del periodismo tradicional. Esto permite la transmisión sin intermediarios del nuestro discurso al público general influyendo y concienciando de una forma más directa y personal, manteniendo la calidad de los contenidos y evitando desafortunados titulares de la prensa tradicional que siguen vinculando en numerosos casos la arqueología a la “búsqueda de tesoros”.

Según recientes estudios de mercado España es el país con más smartphones por habitante del mundo, no aprovechar esta situación sería un gran desacierto para la profesión. En el presente póster analizaremos los resultados del uso de las redes sociales Facebook e Instagram como herramientas de difusión y concienciación patrimonial de la excavación arqueológica del Cerro del Calvario en Tabuenca. El uso de estas aplicaciones aporta numerosas ventajas a la hora de difundir los resultados por ser gratuitas, sencillas de utilizar, inmediatas, permiten compartir tanto texto como contenidos audiovisuales y capacidad de interacción con el público interesado. Por contra la principal desventaja frente a la prensa generalista que alcanza a un público más transversal, las redes sociales alcanzan a un público más interesado con el patrimonio por lo que se plantea la necesidad de trabajar en ambas direcciones, continuar la difusión por los canales tradicionales e implementar el uso de redes sociales y plataformas gratuitas que permitan la retroalimentación de unas con otras y fomenten el interés por la defensa, protección e investigación del patrimonio histórico-arqueológico.